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Cena de Cantinera 2004 de la Compañía Mixta

Cena de Cantinera 2004

Cena de Cantinera

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VIII Cena de Cantinera

 

Fecha

Lugar

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Asisten

Sábado, 4 de septiembre
Ardora
21:30
145

 

 

Crónica


Un año más… nos reunimos alrededor de estos manteles para celebrar la Cena de Homenaje a la Cantinera.

En el acta de la reunión del Cabildo civil celebrado en esta Ciudad el 24 de agosto de 1639 se puede leer:
Decretó su señoría que, pues la victoria fue a siete días de este mes, hará un año por la tarde, víspera del nacimiento de la Virgen Santísima, empiece la fiesta la misma tarde, llevando primero, y ante todas las cosas, el santo crucifijo de la victoria que está en esta iglesia matriz a la ermita de Guadalupe, de donde se trajo por haberla desecho y desmantelado el enemigo en dicho sitio, y que esto se haga en procesión; y vuéltole así a su puesto, se coloque en el altar donde solía estar en dicha ermita, con la veneración y decencia que antes de la guerra solía estar, y que para ello todos los vecinos le vayan acompañando en dicha procesión con sus armas y mucha devoción, y que esto se comunique y suplique al Cabildo Eclesiástico por los dos señores Alcaldes en nombre de su señoría para que además de la procesión en la misma ermita los señores beneficiados canten la salve y se vuelva en procesión con toda solemnidad a esta ciudad hasta el día siguiente.

Llega un nuevo 8 de septiembre.
Llega la renovación del Voto de nuestros antepasados a la Virgen de Guadalupe.
Llega un nuevo día de emoción, luz y color.
Llega el momento de homenajear a la SEXAGESIMO QUINTA Cantinera de la Compañía Mixta.

Esa neska que pasa, fragante, gentil,
con la fresca gloria de sus VEINTE MAYOS
y la rosa roja de su corazón,
y que no es otra que Marta Urbiola Ochoa.

Nuestra Cantinera del año 2003, Adriana Troncoso Carranza, le va a entregar la medalla de la Virgen de Guadalupe, en testimonio de nuestro cariño.

Ahora paso el micrófono al padre, Eduardo Urbiola, que desea dirigirnos unas palabras.

Muy buenas noches, queridos amigos. Estamos ya en puertas de celebrar de nuevo un acontecimiento que se viene repitiendo cada 8 de septiembre desde 1639. ¡El Alarde de Hondarribia¡

Debo confesaros que conozco el Alarde desde hace veintitantos años, los mismos que conozco a la que hoy es mi mujer, Menchu, (tanto los caballeros como las señoras que me escucháis ya me entenderéis). La primera vez que lo vi me impresionó y desde entonces, año tras año, lo he ido queriendo y considerando algo entrañable. No podía imaginarme que en ésta ocasión mi familia y yo lo íbamos a vivir de una manera tan especial. En éstos escasos días que han transcurrido desde la elección de nuestra Cantinera 2004 me he ido dando cuenta de la enorme notoriedad y relevancia social que alcanza dicha figura, corroborando algo que ya intuía: el honor que supone ser elegida “Cantinera” y, queridos amigos de la “Mixta”, os digo que os envidio por la facultad que tenéis de, cada año, hacer realidad un sueño.

Desde aquí, mi reconocimiento a los fundadores de la Compañía y a todos los demás que, con posterioridad y aportando su esfuerzo, han hecho posible que desde 1940 haya ido creciendo y consolidándose.
No me va a resultar posible agradecer públicamente a todas las personas que se han ofrecido - y no sólo de palabra – a prestarnos su colaboración y ayudarnos, incluyendo Cantineras “seniors”, sus madres y padres, familiares, amigos, conocidos y casi desconocidos pero me gustaría especialmente mostrar mi consideración hacia “Tuto” Huarte,
Rafa” Sainz de Vicuña, nuestra Cantinera 2002, cuyo manual nos ha sido de gran utilidad y Adriana Troncoso, nuestra Cantinera 2003 que se ha desvivido por nosotros todos éstos días; nuestra cuadrilla de aquí, Hondarribia, nuestros amigos de Pamplona, algunos de los cuales han podido venir hoy aquí; y qué decir de tu cuadrilla, Marta, todas chavalas excepcionales –qué bien has elegido a tus amistades y qué suerte tienes por ello-; a los chicos les conozco menos pero si son amigos de Izaro – mi compañero de fatigas y galones en la escolta de Marta- seguro que no desmerecen.
A pesar de que me ha prohibido mencionarla, tampoco me olvido de Menchu, mi mujer, artífice de lograr lo imposible (no me quiero ni imaginar lo que hubiera sido todo esto sin ella), aunque cierto es que ha contado con la inestimable ayuda de Sofía, nuestra hija ¿pequeña? –no, más joven-, y de José, el aitona, quien también tiene bastante culpa en esto.

No quiero entreteneros más. Que la Virgen de Guadalupe nos regale un día lleno de alegría.

¡Gora Hondarribia¡
¡Viva el Alarde¡
¡Viva la Compañía Mixta¡

Muchas gracias.


Gracias Eduardo, en nombre de todos, por tus sentidas palabras.

Y para terminar, no olvidéis nunca, vosotros hondarribitarras de corazón, que ...

Esto es el Alarde de Fuenterrabía...

Un himno de hierro, con voz de tambores,
vestido de plata, de luz y colores.
Un eco de siglos. Toda la alegría
que guarda en el pecho la vieja ciudad.

Esto es el Alarde de Fuenterrabía,
la rubia, la ondina, la novia del mar.

Viva la Cantinera.
Viva la Cantinera.
Viva la Cantinera.


Angel Sáenz de Pipaón
Gaceta La Mixta
Diciembre 2004


 

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