Alarde

8 de septiembre

 

El Alarde

 

El Alarde

El Alarde es una Procesión Cívico-Religiosa, escoltada por Paisanos Armados, que se celebra anualmente por las calles de la Ciudad de Hondarribia el día 8 de septiembre como forma de cumplir la promesa que efectuaron los hondarribiarras a Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe por su liberación del asedio al que las tropas francesas sometieron a la Ciudad y que culminó el día 7 de septiembre de 1638 tras sesenta y nueve días de Sitio.


Procesión

Somos conocedores que cuando se habla de una procesión en el ámbito religioso estamos tratando de un acto en el que personas entre las que se encuentran generalmente representantes de las máximas instituciones locales y, por supuesto, miembros del clero, se dirigen solemnes de un sitio a otro, uno de ellos habitualmente sagrado.

Históricamente, las procesiones están vinculadas a un día del calendario, a actos de devoción frecuente, o bien, a una intención especial como las que se celebran en acción de gracias, por el fin de una epidemia, para pedir perdón, etc. y que para su enriquecimiento formal los participantes se revisten con una indumentaria acorde con el acto y portan flores, cirios, estandartes,…

Todo ello con el fin de homenajear públicamente a Dios, a la Virgen o a algún Santo.


Alarde de armas

Sabemos que alarde es una palabra de origen árabe que describe una formación militar en la que se pasa revista a hombres y armas.

La historia refleja la particularidad del modo con el que los vascos defendían sus territorios que no se basaba en la estructura militar tradicional: ejércitos organizados y soldados, sino en un sistema bastante menos sofisticado: si se acercaba el enemigo, se daba aviso, y los hombres en edad de armas, las empuñaban y se aprestaban a defender su territorio.

Esta forma de actuar obligaba para conseguir un mínimo de eficacia militar a que cada cierto tiempo se revisarán las armas y se impartiera instrucción militar elemental a los hombres.

Estamos hablando de un alarde de armas.


Voto

El 1º de julio de 1638 la ciudad de Hondarribia fue sometida a cerco por las tropas francesas del Rey Luis XIII de Francia al mando del Príncipe de Condé.

En los primeros días del asedio, los hondarribiarras reunidos en la Iglesia Parroquial juraron a la Virgen de Guadalupe que si por su intercesión lograban liberarse del sitio se lo agradecerían anualmente yendo en procesión a su Santuario situado en el promontorio Olearso.

La Ciudad resistió durante 69 días levantándose triunfalmente el sitio el 7 de septiembre de 1638.


Forma

Por sendos decretos de la Corporación Municipal en sesiones celebradas los días 15 de agosto y 4 de septiembre de 1639 se reguló la forma de cumplir el Voto, entre otras, con las siguientes palabras:

“... el día siguiente que es el nacimiento de nuestra señora a ocho de Septiembre se haga la procesion por la mañana desde la yglessia Matriz de esta Ciudad a la dicha hermita de Guadalupe con todo el Clero y Veneficiarios de esta dicha Parroquial y conforme esta decretado a los quince dias del dicho mes de Agosto Vayan todos los Vecinos en procession los de hedad que puedan manejar Armas y los que no achas con Velas encendidas y los niños cantando loores de la santissima ymagen de nuestra señora de Guadalupe y todos assi hombres como Mugeres politicos y militares Vayan con mucha devocion y que el señor Cappitan y primer alcalde don Juan de Justiz Vaya con su jinete capitaniando a su jente de armas y assi bien su alferez y sarjento con sus insignias y lleven la jente en horden militar solo que no se lleve ni mueba La Vandera de la Ciudad pues no hay necesidad y que en lo alto de Guadalupe que es la Montaña de Gasquivel el dicho Sr. Cappitan Don Juan de Justiz aga alto con su jente poniendola en ala conforme de media luna alrrededor de la hermita para rrecivir la procesion y que al enquentro de ella hagan sacar los Mayordomos de la dicha Ermita que son el Cappitan Antonio de Anciondo y el Cappitan Diego de Butron La yMagen de nuestra señora y que al tiempo que la sacratisima yMagen rreciba a la dicha procession el dicho señor Cappitan don Juan de Justiz haga hacer la salva a su jente y…”


Cumplimiento

Consecuentes con su promesa, los hondarribiarras vienen cumpliendo el Voto el día 8 de septiembre año tras año desde 1639, con una procesión cívico-religiosa escoltada por paisanos armados conocida popularmente como el Alarde.



 

(...)

Fuenterrabía no se atribuyó en absoluto su victoria. Le atribuy�� todo el honor a su invisible dueña, Nuestra Señora de Guadalupe, y, cada año, el 8 de septiembre, una tropa de Vascos, recordando el ejército de sus abuelos, frente a la ermita reconstruye, para agradecer a la Virgen, y, agrupada sobre la estrecha plataforma, donde Torrecusa derribó la vanguardia enemiga, hace algunos fuegos de salva, eco alegre del bombardeo de otro tiempo.

(...)


Pierre Suau
Terre d'épopée - Fontarabie
Junio 1903




 

(...)

El día 8, los habitantes de Fuenterrabía madrugan y quieren que todos lo hagan, incluso sus vecinos de Hendaya y de los alrededores, ya que, nada mas empezar el día, de nuevo los petardos estallan, las campanas repican por todas partes y la fanfarria recorre la ciudad. Poco a poco los campesinos acuden de sus aldeas. Las compañías de los diferentes barrios del municipio forman en la Plaza de Armas, donde los mandos, ricamente vestidos, les pasan revista. A las ocho, se da la señal de partir a los sones de la Marcha Real. Las tropas, acompañadas por el Clero y la Corporación Municipal, descienden por la calle Mayor, disparan una salva de honor delante de la Iglesia y del Ayuntamiento, después, recorriendo las murallas, alcanzan el camino bellamente bordeado de villas, huertas y bosquecillos que conducen al santuario. Sin duda el camino es un poco largo, pero el viajero pronto será consolado de sus fatigas, cuando, llegado al fin a la montaña, descubrirá el mas bello panorama que pueda imaginar; de un lado, la costa francesa, las Landas, el Boucau, Biarritz, los acantilados de Bidart y de Guétary, la maravillosa playa de Hendaya, la pequeña aldea del mismo nombre y la ciudad española de Irún, apaciblemente recostada al fondo de la bahía del río, encajada en un círculo de colinas verdosas que atraviesan las montañas grises, salvajes y altas de la Rhune, las Tres Coronas y finalmente, mas lejanos aún, los Pirineos Cantábricos; del otro lado, el Océano y la costa española, escarpada y rocosa, desde el cabo Higuer hasta mas allá de San Sebastián..

Llegados a la ermita, las tropas asisten a misa, después, en las laderas de la montaña que refresca la brisa marina, y frente al Océano, peregrinos, soldados, artilleros venidos del vecino fuerte de Guadalupe, cantineras y turistas almuerzan alegremente. Hacia las dos, las tropas, bien ordenadas, descienden a la ciudad. Es entonces la hora de la Corrida, que cada año, atrae a Fuenterrabía a elegantes excursionistas venidos de San Sebastián, Biarritz y San Juan de Luz. Por la noche, de nuevo resuenan los petardos y los disparos de fusil, abajo, en la Alameda, se baila y se canta. Todo es alegría, tanto en los viejos barrios de la Marina como en las suntuosas villas que rodean la playa.

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Anónimo
Les fêtes de septembre à Fontarabie
Año 1907




 

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- El 8, a las 4 horas de la mañana, Diana por la música. - A la 7 horas, revista de tropas en la plaza de Armas. - A las 8 horas, salida de la procesión (curiosos disfraces), acompañada por el batallón de campesinos armados, con los jefes y las cantineras de cada compañía, haciendo descargas de mosquetes y llevando los dos cañones donados a la villa por real orden, de 22 de mayo de 1889. La procesión se dirige al santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se celebra una misa solemne con sermón en vasco, a la que asiste todo el ayuntamiento. A las 2 horas, retorno de la procesión, desfile de las tropas, descargas de artillería, cantos y bailes vascos.

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Anónimo
Saint-Sébastien et ses environs
Año 1909